Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como creación personal.

Encuentros inmaculados

Un joven delgado, alto, pelo rapado y sucio, caminaba hacia Plaza del Sol con toda intensión. No lo hubiera percibido hasta que, a dos metros de distancia, se para frente a mí. Me genera sorpresa --lo escaneo en una mirada de milisegundos en caso de amenaza. Sale de su boca una voz tenue pero segura: -V oy a Plaza del Sol, necesito dos pesos para tomar el camión ¿me los da? En la primera pausa de la frase pensé que preguntaba para orientarse, rápido ideé una respuesta, pero no era esa la pregunta. La intención clara y firme de aquel joven me hizo sacar sin titubear el dinero del bolsillo. Estiró la mano y le doy dos pesos. Los tomó y siguió su camino. Me quedé observando aquella fantasmagórica, extraña, misteriosa y ensimismada figura en la distancia. A unos veinte pasos volteó, se encorvó un poco, no escuché su voz, pero vi en el movimiento de sus labios un ¡gracias! … el joven se perdió en la nada de aquel paisaje urbano. @muelcoco

El objeto indirecto de la sociología

Samuel Hernández Vázquez Roberto Blancarte en el periódico Milenio el martes 2 de diciembre (2014) publicó una nota sobre la muerte de Émile Poulat, sociólogo francés, especializado en temas de religión, específicamente, sobre el estado laico. Roberto Blancarte, además de enfatizar su relación con Poulat, su influencia intelectual y los temas en común, termina con una frase que a simple vista me hizo dudar: “Eso como Dios, es irrelevante en términos sociológicos”.  Desde mi lectura “eso” se refiere al énfasis de los aspectos personales de su vida, cosa fútil, de poco aprecio o importancia. Pero sobre todo “eso” se refiere a las “convicciones personales”, que resultan fútiles para ciencia. En sociología no se habla de Dios, ni mucho menos es su objeto. La sociología trata sobre las relaciones de las personas y los sentidos que dan a esas relaciones, a las instituciones, al mundo. Hablar de Dios directamente a la sociología no le corresponde. Sin embargo, sí puede hablar del...

Planteamientos filosóficos y antropológicos

Persona y trascendencia desde la “Antropología Metafísica” de Julián Marías (III) En toda la obra “Antropología metafísica” (1998) de Julián Marías, encontramos que la persona es irreductible a cualquier cosa, que no posee su ser por completo y siempre está en constante desarrollo, crecimiento, y movimiento, con vistas a un fin, una motivación o incluso una dirección inevitable. El ser hombre se reduce al ser personal por ser un concepto más amplio, y contiene todas las dimensiones del hombre y sus horizontes. Encontramos un párrafo donde Marías habla del ser personal: La persona humana aparece como criatura, de realidad recibida pero nueva e irreductible, menesterosa e indigente, consignada a una estructura empírica cerrada y avocada a la mortalidad pero consistente en espera incesante: un proyecto perdurable que lucha con la muerte. “Lo que” yo soy es mortal, pero “quien” yo soy consiste en pretender ser inmortal y no puede imaginarse como no siéndolo, porque mi vida es la ...