Espiritualidad
La espiritualidad es tan necesaria en nuestro tiempo, como la ética y los valores, pero se han relativizado, diversificado y fragmentado. La modernidad lo ha individualizado al estilo de las monadas de Leibniz o la espuma de Sloterdijk, todos los ámbitos y todas las dimensiones: política, religión, sexualidad, nacionalidad, economía, todas. Necesitamos, mas que nunca, de la espiritualidad, una que nos ayude a no sacarnos los ojos y los dientes, que no nos deje en aislamiento y en la dominación-subordinación draconiana capitalista. La espiritualidad es la forma de ser de cada individuo. El talante que se refiere a la disposición natural del ánimo de una persona. Algunos le llaman individuación, singularidad y especificidad personal, lo que en verdad nos hace diferentes. La diferencia es un rasgo característico del ser, bajo el principio metafísico de no identidad: nadie puede ser y no ser al mismo tiempo. Sin embargo, la espiritualidad no es algo dado por el ser, sino aprendido....