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  Mente obtusa La espiral se va haciendo infinita, cada paso pareciera el mismo que precedió como un GIF ad infinitum. Laberintos que lleva al mismo lugar, caminos que topan con reminiscencias y experiencias ya vividas. Así es una mente obtusa, ególatra por principio que, aferrada con tentáculos multicolor, se adhiere y conecta a la conciencia, sin antelación, sin presentación. El tiempo petrifica las conexiones, como cuando se endurece el cemento bajo el sol. A veces cuesta trabajo respirar. A veces la repetición de eventos obliga la parálisis, al entumecimiento de todas las extremidades. Petrificadas, duelen. Entre la inmovilidad y la succión de forma simultánea intensifican el dolor directo en la conciencia. Técnica sutil, imperceptible, evanescente pero no menos real y punzante. Incisivo, sistemático ataca las neuronas, adormece y despierta, como la anestesia donde intervienen con artefactos puntiagudos para cortar, separar, desprender, causar dolor. Dolor de apego, petrifica...

Olvido

Cómo después de haber sido dices llenarlo de olvido y figurar que nada pasó. Yo te grito al oído que: no olvido lo vivido y que tu estampa en mi penetró. Lo que nunca me haya acontecido contigo digo haberlo sentido y que nunca se desvaneció. Mi amor nada empobrecido lo desprendo enardecido y dices: ¡Terminó! Elevaste el amor mío, no espero nada ni tu descuido, cuando tú fuiste, todo inició. Samuel Hernández vázquez 

Atisbos del corazón

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¡Azul! No se que color... Cada mañana se torna obscura, mis habilidades todas están opacas, mi cuerpo está en constante tensión. El ruido mundanal ha tronado mis oídos. Una sensación de mediocridad corre por mis venas. Vomito constantemente. Deseo muchas cosas, de las cuales... egoísmo es lo que me queda. Soledad, prisión y desilusión adornan mi cuarto, no se cuanto tiempo viviré de la misma manera. ¿Amargura? Lo dulce sólo se prueba diluido con lo amargo hasta la hartura. Vuelvo a vomitar. Muero a cada instante dejando hedor por doquier. La libertad que aún poseo no deja ver la luz por la ventana; libertad, condicionada y atrapada por la locura y la sobriedad. Comodidad y encanto, ¡que pesadez! ... Mis ideas están sumidas y atrapadas, no salen. Atrofiado, atascado de vida, hartura, colage de muerte. No hay claridad. Sombra, abismo. No hay lugar vacío, todo está ocupado, harto; no hay lugar a donde ir, ni en la imaginación: ¡prostituta mundana! Vomito. De tanto expuls...